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CONTINUARA COMPRA DE ALIMENTOS A ESTADOS UNIDOS

LA HABANA, 22 (ANSA)- Cuba compró alimentos por 300 millones de dólares a Estados Unidos en lo que va de 2008, pero la tendencia de ese comercio es a estancarse, pronosticó hoy un funcionario empresarial cubano.
Pedro lvarez, presidente de la empresa estatal exportadora de alimentos Alimport, dio la bienvenida en rueda de prensa al comisionado de agricultura de Nueva York, Patrick Hooker, quien está en La Habana en la búsqueda de contratos de ventas de productos agrícolas al mercado cubano.

lvarez dijo que las prohibiciones y restricciones que aplica el gobierno norteamericano sobre ese comercio han llevado a que las compras cubanas se estanquen por la falta de seguridad al recibir los embarques por decisiones de Estados Unidos.

Una regulación aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 2000 permitió la apertura desde fines de 2001 de ese comercio cubano-estadounidense estructurado solamente por importaciones cubanas de productos alimenticios y agrícolas. Las leyes de bloqueo o embargo a Cuba que aplica Washington desde hace casi 50 años no admiten la posibilidad de ventas cubanas al mercado norteamericano y aplica otras restricciones severas a esas operaciones. Cuba compró esos productos por más de tres mil millones de dólares en el mercado vecino en estos más de seis años, pero principalmente entre 2001 y 2005.

El empresario expuso que pese a las subas de los precios de alimentos en el mercado internacional, Cuba comprará en el mercado internacional esas mercancías por 1.900 millones de dólares, durante el año en curso, un 20 por ciento más que en 2007.

El aumento de las inversiones se da no solo por las alzas de los precios sino también de los fletes, a partir de la suba de los precios petroleros al nivel mundial, dijo.

El comisionado Hooker celebrará reuniones con empresarios cubanos esta semana en La Habana con el fin de lograr contratos de ventas para el estado de Nueva York.(ANSA). MRZ

La policía cubana disuelve una protesta de las ‘Damas de Blanco’ en La Habana

Por Milagros López de Guereño

Querían entregar una carta a Castro en la que pedían la libertad para sus familiares, opositores al Gobierno

La habana. DV. Mujeres policía disolvieron ayer por la fuerza la protesta realizada por una decena de Damas de Blanco en un parque próximo a la Plaza de la Revolución de La Habana -centro del poder político cubano- para exigir la liberación de sus familiares.

Las esposas de los opositores presos llegaron a primeras horas de la mañana con la intención de entregar una carta al presidente Raúl Castro y al ministro del Interior, Abelardo Colomé, pidiendo la libertad para sus esposos, padres, hijos o hermanos detenidos y condenados a penas de hasta 28 años de prisión en la primavera del 2003, «fundamentalmente de los 55 que nos quedan del grupo de 75».

Poco después aparecía una veintena de agentes del ministerio del Interior. Las damas se sentaron en una acera agarradas por los brazos. Las policías les pidieron que se separaran, pero ellas se negaron. Entonces emplearon la fuerza para separarlas y, a rastras, introducirlas en un autobús en el que las llevaron a sus domicilios. «No están detenidas, las vamos a sacar de aquí», explicó una agente.

Una de las mujeres reprimidas gritó mientras era forzada a subir al vehículo: «están muriendo, están muriendo».

Simultáneamente, un centenar de simpatizantes del gobierno -féminas mayoritariamente- llegados desde edificios de oficinas y residenciales vecinos, comenzaron a corear: «¡pin, pon fuera, abajo la gusanera!» y empujaron y golpearon a las mujeres manifestantes.

Laura Pollán, esposa de Héctor Maseda y portavoz del grupo galardonado con el Premio Sajarov de los Derechos Humanos, dijo antes de la intervención policial que «lo importante es que estamos aquí en la Plaza, que siempre nos habían planteado que no podíamos llegar a la Plaza y aquí estamos para pedir la libertad de nuestros presos».

Añadió que «no nos iremos hasta que ellos sean liberados o nos arresten. Hemos esperado lo suficiente, queremos hablar con el nuevo presidente». Las mujeres llevaban camisetas con las caras y los nombres de sus esposos, pero no llevaban enseñas ni pancartas. Tres años atrás también llegaron a la Plaza de la Revolución, donde se encuentran las oficinas del Gobierno y la sede del Partido Comunista, pero igualmente su plante fue disuelto.

Las mujeres denunciaron que 27 de los 75 presos están «desterrados de sus provincias de residencia y en régimen de severidad», la mayoría enfermos, y sufren «tratos crueles e inhumanos», según denunciaron.

Los maridos y otros familiares de las Damas de Blanco fueron arrestados durante la conocida como primavera negra de 2003, cuando 75 opositores al Gobierno de Fidel Castro fueron encarcelados a largas penas de prisión tras ser considerados culpables de trabajar para Estados Unidos con el fin de subvertir al Ejecutivo de la isla caribeña.

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Adiós a “camellos” en La Habana. Transporte público de la era soviética

LA HABANA - Primero se siente el tufo del diesel, después un traqueteo metálico y finalmente una columna de humo negro avisa que el “camello” ha llegado a la parada.

Camellos en la Habana
Camellos en la Habana, Transporte público

AtestadosEstas abultadas bestias de 18 ruedas, mutantes de hierro construidos con dos autobuses de la era soviética soldados entre sí sobre una plataforma y jalados por otro vehículo, han sido desde hace mucho tiempo la pesadilla del transporte público habanero: saltones, calurosos y atestados, a veces con 400 pasajeros a la vez.

Pero su desaparición gradual es un signo revelador de cambio en el ocaso de la era de Fidel Castro. Se anticipa que el último camello quedará fuera de servicio en La Habana el domingo por la noche.

El camello, llamado así por su frente y tren trasero encorvados, es eclipsado por miles de autobuses urbanos nuevos procedentes de China en momentos en que el gobierno encabezado por el hermano de Castro, Raúl, resucita un sistema público de transporte al borde del colapso.

La ruta M-6, que va desde los suburbios capitalinos del sur hasta la Universidad de La Habana, es la última ruta del camello, y las autoridades municipales dicen que les han ordenado retirarlos todos este fin de semana.

“Yo pienso que deberíamos hacer un monumento al camello”, dijo uno de sus pasajeros, el retirado Salvador Carrera. “Ha sido una cosa extraordinaria”.

Aparte de la capital, los camellos están lejos de haberse extinguido. El gobierno tiene una flota de más de un millar en la isla, y los de La Habana podrían utilizarse para aumentar el servicio de autobuses en el resto del país, dicen empleados del transporte.

Al igual que los automóviles antiguos que se ven en Cuba anteriores al embargo estadounidense, los camellos son característicos de Cuba.

Falta de capacidad

Lo que carece de atractivo lo compensa con su capacidad en el número de pasajeros.

“Nosotros podemos cargar 200, 300, hasta 400 personas, la guagua (autobús) no”, comentó la conductora Estela Doira. “Estamos de lo más contentos pero a la vez tristes porque el camello resuelve mucho más que la guagua”.

Al comienzo de un viaje en camello una mañana la semana pasada, tomó poco más de cinco minutos para que 75 pasajeros subieran y pasaran por las puertas estrechas de retaguardia. Doira se asomó por una ventanilla para asegurarse de que nadie quedase atascado.

Las puertas, de metal angosto con bordes afilados, se cerraron con un retumbar metálico que sonó lo suficientemente agudo como para cortar lo que se le pusiera en el paso.

58 asientos disponibles

Los más afortunados consiguieron uno de los 58 asientos de plástico, mientras el resto tuvo que quedarse de pie. Cada pasajero le pagó a Doira 20 centavos, menos de un centavo de dólar.

Los camellos no tienen amortiguadores, y cada bache en la calle hace temblar el vehículo. En cada parada suben más pasajeros: gente con infantes, mochilas, herramientas de jardín y botellas de cerveza llenas de miel del mercado negro. Soldados con cara de niños se apiñan junto a colegialas con gafas de sol con marcos de colores chillones y ancianos de aspecto frágil.

Es difícil abrirse paso para entrar o para salir, y el conductor en su cubículo no puede oír a los pasajeros que le gritan “¡La puerta! ¡Abre la puerta!”

“¡Muévanse, compañeros! ¡Muévanse hacia adelante!”, gritan.

Sin aire acondicionado, el calor tropical pronto se torna insoportable, y el hedor invade el vehículo con la mezcla de sudores, gases de combustión y comida pasada. Los que van sentados sacan la cabeza por las ventanillas.

“Sólo en Cuba. En otros países la gente no aguanta tanto”, susurró la retirada Mari González, que fue lo suficientemente afortunada como para conseguir un asiento.

El origen

Los cubanos bromean que los camellos son más subidos de tono que el cine el sábado a la noche: sexo y delito, carteristas y toqueteos. Las conversaciones se entrecruzan y alimentan el molinillo de los rumores: Fidel Castro está muerto. No, espera, está recuperado; pasó el fin de semana en la playa. El peso se fortalecerá frente al dólar. O quizás será reemplazado por una nueva divisa.

El camello nació en respuesta a la escasez de combustibles a principios de los años 90, cuando la Unión Soviética se desintegró y Cuba perdió su subsidio anual por 6,000 millones de dólares. Desde entonces la economía se ha recuperado gracias a los fuertes préstamos de China y los casi 100,000 barriles de petróleo diarios suministrados por Venezuela.

Mejorar el transporte

Cuba está invirtiendo 2,000 millones de dólares para mejorar el transporte público y ha importado 3,000 autobuses modernos para la capital solamente. Los Yutong son menos macizos que los camellos y se están repavimentando las calles para evitarles desgaste.

Los pasajes cuestan el doble que los del camello, pero ofrecen mucho más asientos y un viaje menos accidentado. Los pasajeros pueden ascender y descender fácilmente, lo que agiliza el recorrido.

Carmen López, que aguardaba un autobús chino para ir a su trabajo, dijo que estaba contenta de no viajar más en camello, aunque no cree que desaparezcan completamente de la capital.

“Están mandando los camellos al campo donde les hace falta más que a nosotros aquí”, comentó. “Pero cuando se echen a perder, nos van a traer los camellos de vuelta”.

La fiebre consumista desembarca en Cuba

Por: Milagros López

Jovenes cubanos
Jovenes cubanos difruntando un celular cuando en el mundo ya es algo normal

Con la ‘apertura’ de Raúl Castro, el lunes comenzó la venta de celulares, con una aclaración para evitar accidentes en las vías. Pero también bicicletas, arroceras y DVD ’se venden como rosquillas’.

“Lo bueno de todo esto es que quiten las prohibiciones, que no benefician a nadie. Yo no puedo pagarme ni una noche en un hotel, pero me parece bien que el que tenga dinero lo haga si quiere”.

Esta frase de Gabriel, un mecánico próximo a la jubilación, resume el sentir generalizado de los cubanos que desde el pasado primero de abril están sacando los ahorros de las alcancías para ir a gastarlos en bicicletas eléctricas, ollas arroceras y, en enorme medida, en reproductores de DVD, que al decir de un comerciante, “se venden como rosquillas”, todo gracias al levantamiento de las restricciones que existían sobre estos y otros productos.

Hasta hace un mes, estos artículos estaban etiquetados con un infranqueable “solo para empresas”. Pero ahora generan largas colas en las tiendas.

“Mira, ‘papa’, ¿ves que es cierto?”, le decía un estudiante a otro mientras miraban embelesados cuatro modelos de reproductores de películas exhibidos en un escaparate de La Habana.

‘Vamos de maravilla’

El jueves, una de las tiendas de venta en divisas ubicada en el barrio de Miramar había agotado todas sus existencias de aparatos de DVD.

“De maravilla”, sintetizó una jefa de planta del comercio. “Estamos esperando que nos traigan más mercancía”.

Desde el lunes, la venta de teléfonos celulares -otro de los servicios ‘liberados’- ha generado también largas filas de compradores ante los establecimientos de la compañía telefónica estatal, Etecsa, única habilitada para ofrecer el servicio.

Odalis, empleada de Etecsa en una oficina del barrio Vedado de La Habana, contó que en solo dos horas habían habilitado 68 líneas. Y esto a pesar de que activar el servicio cuesta 111 pesos convertibles (CUCs), lo que equivale a unos 120 dólares, en un país donde el salario medio ronda los 15 dólares.

Elena, una ama de casa de 53 años, explicó que su suegra, residente en España, le mandó el dinero para dar de alta la línea. Y según la empresa telefónica, la mayoría de la gente dice que quiere el teléfono solo para recibir llamadas o para enviar mensajes de texto.

‘Granma’ interviene

La fiebre por el celular llega a tal punto, que el diario oficial Granma se apresuró el jueves a dar algunos “consejos útiles” a los conductores cubanos para evitar que haya demasiados accidentes por culpa de la novedad.

“Desconecte el móvil mientras conduce”; “si necesita hacer una llamada urgente, detenga el vehículo” y “si va acompañado permita que sea su compañero de viaje quien manipule el equipo”, recomendó Granma en un artículo titulado “Celulares en la vía”.

Desde que el 24 de febrero Raúl Castro asumió oficialmente la Presidencia, dio el carpetazo a muchas prohibiciones que, como afirmó en un discurso en diciembre, “habían sido superadas por la vida”.

El líder cubano fue categórico al afirmar: “Detrás de cada prohibición incorrecta búsquese un buen número de ilegalidades”.

Raúl permitió la venta de artículos que, aunque prohibidos, eran asequibles en el mercado negro. También puso a disposición de los cubanos el hospedaje en hoteles y el alquiler de carros, al tiempo que comenzó una mini reforma agraria, permitiendo que cooperativas de campesinos exploten tierras para beneficio de ellos y sus familias.

Los computadores ya recibieron el visto bueno para su comercialización, pero falta que las autoridades fijen los precios de venta. Y los hornos microondas y los aires acondicionados son productos cuya venta está todavía en estudio.

Servicios inaccesibles

Con todo, algunas reformas impactan con menos fuerza que otras. El jueves, en una reunión de Revisión de Cuentas en La Habana, el delegado municipal aseguró que desde que se abrieron los hoteles al turismo local solo 27 cubanos se habían animado a alojarse, y en todos los casos, solamente por una noche.

Tampoco en las agencias de alquiler de autos se ha sentido un ‘boom’ de conductores locales. Leonel, empleado de una concesionaria, le dijo a EL TIEMPO que de los 60 contratos vigentes, solo una decena son de cubanos.

Arnay, animador en un hotel del balneario de Varadero, aseguró que la mayoría de los turistas locales que se alojan son personas beneficiadas con los planes de estímulo laboral que conceden algunas empresas estatales importantes a sus buenos empleados, porque “son muy pocos los que pueden permitirse el lujo de pagarse una estadía con su propio dinero”. Y añadió que entre los pocos que pueden, hay temor de terminar siendo investigados por la policía para que expliquen el origen de sus dineros.

Precisamente el punto flaco de todas estas ventajas es el precio en que deben ser abonadas: el peso cubano convertible (CUC), equiparable a la divisa, pero 24 veces más caro que el peso cubano, que es la moneda en que se recibe la mayor parte del salario.

Los precios de los reproductores de DVD van desde los 100 a los 250 dólares, y una habitación doble en Varadero puede ir desde los 50 a los 200 en un Meliá ‘todo incluido’.

Aunque según estimaciones oficiales, el 60 por ciento de los cubanos tiene acceso a la moneda fuerte: bien porque reciben divisas de sus familiares -residentes en Estados Unidos o en otros lugares del mundo- o bien porque colgaron sus títulos universitarios para trabajar como camareros o choferes en el sector del turismo, y tienen acceso a las codiciadas propinas.

Bajo Reserva: “Un nuevo conflicto entre La Habana y México está por estallar”

Por: Periodistas de EL UNIVERSAL

Un nuevo conflicto entre La Habana y México está por estallar. El gobierno de la isla mantiene un forcejeo con la administración del presidente Felipe Calderón por el plazo en el que tiene que comprobar la ciudadanía de los migrantes indocumentados cubanos que son detenidos y confinados a los centros de detención del Instituto Nacional de Migración (INM).

Cuando los indocumentados son detenidos, sus gobiernos deben comprobar su nacionalidad para que sean repatriados a su tierra. De no ser así, pueden pagar una multa que les permite abandonar el país por cualquier frontera.

La Habana sostiene que ante el corto plazo que el INM otorga al gobierno de Raúl Castro para confirmar la ciudadanía de los detenidos, muchos de los cubanos son puestos en libertad mediante el pago de la multa. Diplomáticos cubanos comentan que la liberación de sus compatriotas se ha convertido, en más de un sentido, en un gran negocio para el instituto que encabeza la panista Cecilia Romero. Nos comentan que lo recaudado de manera oficial por las multas es un ingreso considerable para el INM, además de algunas “comisiones” que cobran empleados de esa dependencia para agilizar los trámites de los detenidos.

Los días pasan y la cuenta sube. Por cada día que los diputados del FAP no han asistido a trabajar, le deben al Estado 2 mil 600 pesos pues, según el reglamento del Congreso de la Unión, la inasistencia no justificada de diputados a una sesión ordinaria se penaliza con un descuento de un día de su dieta.

Sin embargo, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, la perredista Ruth Zavaleta, aseguró que ella no pedirá descontar dietas, y afirmó que los legisladores no son empleados, sino representantes populares, por lo que los exhortó a que renuncien a su salario por propia voluntad. Ingenua doña Ruth. Ya se demostró con la microhuelga de hambre que los estómagos fapistas no saben de resistencias civiles pacíficas.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) difundieron su órgano de comunicación Verde Olivo, cuyo tema central es un reportaje dedicado ¡al barrio bravo de Tepito! Siete de sus 14 páginas son dedicadas a esta zona del Centro Histórico capitalino, de la que ensalzan el carácter trabajador de su gente “y cómo han sabido capitalizar la corrupción y la libre empresa capitalista” para ganarse la vida más allá de la delincuencia. Es curioso el tratamiento que dan a un tema así en un texto subversivo, donde también se convoca a los integrantes de esa guerrilla a su segundo congreso ordinario, a realizarse en abril “en algún lugar por definir de acuerdo a las normas de la clandestinidad”, faltaba más.

La Secretaría de Seguridad Pública federal logró apagar un fuego. La dependencia que encabeza Genaro García Luna ofreció revisar uno a uno los casos de 30 agentes de la Policía Federal a quienes se negó la plaza por reprobar los exámenes de confianza. Los agentes aplazaron su intención de movilizarse frente a la dependencia hasta haber una respuesta.

¿Biocombustibles o alimentos? Una falsa disyuntiva

Por: Jorge Hernández Fonseca
www.cubalibredigital.com

Hay una campaña mundial contra los biocombustibles. Es una campaña probablemente pagada por uno de los sectores considerados (por los expertos) entre los principales, sino el principal, causante del aumento del precio de los alimentos a nivel mundial: el sector petrolero.

La situación actual, caracterizada por un aumento sensible y generalizado de los precios de los alimentos en todo el mundo, afecta principalmente –como se sabe– a los países pobres, donde ha habido protestas violentas (como ocurrió en Haití) y donde el insostenible nivel de precios de los alimentos ha provocado medidas gubernamentales y una copiosa ayuda internacional.

Hay sin embargo detalles curiosos y significativos en esta campaña en curso, comenzada no por casualidad por el dictador cubano el año pasado, al calificar como ‘anti-ético’ la producción de etanol a partir de cultivos agrícolas (como la caña de azúcar) con una doble intención: por un lado ocultaba el fracaso de su producción azucarera, ahora insignificante, y por otro, defender los intereses petroleros de su mecenas y amigo Hugo Chávez, que vive por, y del petróleo.

Es curioso como en la campaña anti-etanol actual, personajes que los cubanos conocemos muy bien por su compromiso y adhesión a la dictadura cubana (y al hambre que asola nuestro país) como el marxista-leninista relator de la ONU, señor Jean Ziegler, participa de manera destacada diciendo que producir biocombustibles “es un crimen contra la humanidad”. ¡Que ignorancia!

La pista que proporciona Ziegler nos conduce sin dudas a la generosa chequera de Hugo Chávez (porque la de Fidel Castro se secó hace ya muchos años) lo que desnuda las turbias intenciones con que se genera la campaña anti etanol en círculos aparentemente imparciales, como lo es un relator de la ONU (fidelista) entre otros funcionarios que hablan lo que no saben.

Por lo que al futuro de Cuba compete, me siento ante la imperiosa necesidad de escribir sobre este tema tan especializado, con vistas a clarificar, a los ojos de los cubanos de dentro y fuera de la isla, las verdaderas intenciones contenidas en la campaña anti etanol en marcha.

Las verdaderas causas del encarecimientos del precio de los alimentos son muchas y de variada índole, pero vale la pena destacar, como inicio de discusión y análisis, que en Brasil, único país del Tercer Mundo que produce etanol en cantidades importantes para sustituir los combustibles fósiles (que es la esencia de la crítica en curso que se hace a los biocombustibles) el encarecimiento del precio de los alimentos tiene causas totalmente identificadas, ninguna de las cuales está asociada a la producción de etanol con la caña de azúcar, todo lo contrario.

Brasil produce hoy casi 20 mil millones de litros de etanol usando la caña de azúcar como materia prima, lo que no ha ocasionado una disminución de la producción azucarera (como dice la campaña anti biocombustibles en marcha, que supone el encarecimiento del precio del azúcar por haber tomado la caña para hacer etanol y no azúcar). Lejos de Brasil haber producido menos azúcar, como se sabe ha pasado a ocupar el lugar dejado por la Cuba de Castro (el primer lugar mundial) como productor y exportador de azúcar de caña, produciendo en el año 2007 casi 35 millones de toneladas de azúcar. Implantó record en la producción de de etanol e implantó record en la producción de azúcar. Es un ejemplo claro de la falacia en curso.

Como los cubanos sabemos, Cuba fue durante casi todo el siglo XX el principal productor y exportador de azúcar del mundo. A mediados de los años 80, Cuba producía alrededor de 7 millones de toneladas de azúcar y exportaba algo más de 5 millones de su producción. En esa época, Brasil se empeñaba en sustituir por etanol buena parte de la gasolina en sus autos de paseo, plan que implicó simultáneamente producir también azúcar en cantidades considerables, sobrepasando a Cuba como primer productor y exportador mundial precisamente en esa época, con niveles de producción que la Cuba de Castro nunca consiguió alcanzar, los famosos 10 millones de toneladas de azúcar, siguiendo Brasil para los 20 millones, para los 30 millones y en camino a producir 40 millones de toneladas, mientras batía record de producción de etanol.

El encarecimiento de los alimentos se debe, no a la producción de etanol a partir de cultivos agrícolas (Brasil lo demuestra que semejante afirmación es una falacia) se debe principalmente a varios y complejos factores, principalmente a dos elementos que se conjugan negativamente: Primero, las cosechas mundiales se han perjudicado de manera extraordinaria en el pasado reciente, debido a problemas climáticos decurrentes del calentamiento global (efecto negativo del cual se culpa al petróleo y por eso paga la campaña contra los biocombustibles) y en Segundo lugar, a que importantes y masivas parcelas de la población mundial, en China, India y Brasil, han tenido acceso al consumo de alimentos. Estos dos factores conjugados, disminución de la oferta y aumento de la demanda, se han combinado para incrementar los precios.

Como dijimos al inicio, esta carestía ha afectado básicamente a países pobres, como los países africanos y Haití (mencionado antes) donde no se ha producido rigurosamente una sola gota de biocombustibles, siendo que en Brasil esta alza de los precios se ha asimilado sin problemas.

Otras cusas adicionales del encarecimiento del precio de los alimentos, no menos importantes que las anteriormente expuestas son: Primero, el extraordinario y desproporcionado aumento de los precios del petróleo, que en muy poco espacio de tiempo ha cuadruplicado su valor, afectado la producción y el transporte a escala planetaria, con el consiguiente impacto el costo de los alimentos que llegan a las góndolas de los mercados, Segundo, los altos subsidios y el proteccionismo egoísta de los países más desarrollados (EUA, Europa y Japón) que impiden a los países pobres producir alimentos baratos para sus mercados; y Tercero, la acelerada, incontrolable e importante devaluación del dólar, que encarece los precios internacionales de los alimentos, casi todos cotizados en dólares. ¿Qué tiene que ver con todo esto el etanol?

La producción potencial de importantes cantidades de etanol en países pobres usando caña de azúcar como materia prima, significaría ventajas evidentes de todo tipo, como lo sería en la Cuba del futuro post Castro, a saber: Daría empleo y renta a grandes masas, ya que la industria sucro-alcoholera emplea mucha mano de obra y distribuye renta entre todas las clases sociales; Sustituiría enormes cantidades de gasolina fósil –que afecta al medio ambiente– por etanol, mucho menos dañino al calentamiento global; Permitiría (como sucede en el Brasil de hoy) la entrada de capital extranjero inversionista en un plan para la producción de etanol con la caña de azúcar, generando empleo y renta, además de crecimiento económico; lo que permitiría a los países pobres exportar etanol, con un valor agregado equivalente a la gasolina.

La estructuración de un plan asociado a la caña de azúcar en la Cuba del futuro, sería, además de una muestra del fracaso de la ‘revolución cubana’, la base del crecimiento económico de la isla, que se esa manera no sólo produciría azúcar, como etanol exportado como sustituto de la gasolina al Primer Mundo, como lo sería también si los países africanos tropicales (donde crece la caña de azúcar) adoptaran un plan basado en la caña de azúcar, que permitiría empleo y renta a las grande masas desposeídas, ahora sin recursos para comprar alimentos.

La conversión de caña de azúcar en etanol no perjudica a las grandes mayorías de los países pobres, más bien los benefician. Lo que afecta a los países pobres es la falta de empleo (la industria sucro alcoholera generaría mucho empleo); afecta la falta de una renta fija (la industria sucro alcoholera la daría); afecta no tener un producto agrícola para vender en los mercados de los países ricos (por el proteccionismo) siendo el etanol deficitario en el Primer Mundo.

Pobreza en los países pobres es no tener empleo para su pueblo y no tener mercado para sus productos. La caña de azúcar y el etanol no son parte del problema, son parte de a solución.

Los cubanos hacen fila ansiosos por alquilar un móvil

LA HABANA (AFP) — Decenas de cubanos formaban el lunes largas filas en oficinas de la telefonía estatal, impacientes por contratar un móvil a pesar de los precios astronómicos para su bolsillo, una posibilidad que hasta ahora estaba reservada sólo a extranjeros y que recientemente fue autorizada por el gobierno de Raúl Castro.

“La autorización es muy buena, el servicio carísimo, pero ‘la necesidad hace parir macho (obliga)’”, declara a AFP Iluminada Rodríguez, una campesina de 58 años que amaneció en una de las cinco oficinas de La Habana, donde los capitalinos pueden contratar a partir de este lunes esos servicios, aunque en divisas (peso cubano convertible o CUC).

Como muchos cubanos,Iluminada leyó la noticia el 28 de marzo en el diario oficial Granma y corrió a avisar a su familia que vive en Miami para que le financiara el móvil.

“Con mi retiro de 202 pesos mensuales (9 dólares) no podría pagarlo, pero sabía que la familia me lo pagaría, porque para hablar con ellos dependía hasta ahora de un vecino”, comenta la mujer mientras esperaba su turno en la fila para contratar los servicios en una oficina de la calle Obispo, en la Habana Vieja.

La contratación de teléfonos móviles, hasta ahora reservada a extranjeros, fue liberada como parte de la derogación de prohibiciones y limitaciones que lleva a cabo el gobierno de Raúl Castro, que también dio a los cubanos acceso a hoteles, renta de coches y compra de ordenadores.

En 30 oficinas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) los cubanos pueden elegir entre seis modelos de móviles que van desde 64,80 dólares hasta 288,80, y contratar una línea por 119,88 dólares. Pagan el servicio con la modalidad de prepago, con tarjetas que adquieren por 10,80; 21,60 o 42,20 dólares.

La libre contratación de telefonía móvil fue muy bien recibida por los cubanos, aún cuando muchos no pueden tener acceso ese servicio por sus altos precios.

El salario medio en Cuba es de 408 pesos (unos 18 dólares), pero muchos tienen otras entradas y compran las divisas en las casas de cambio, reciben estímulos en moneda dura de sus empresas o remesas de sus familiares en el extranjero.

“Sí, es muy caro y muchas personas no podrán acceder, pero es una opción para los que no tenemos teléfono en la casa, como es mi caso, y necesitan comunicarse con su familia. No es lujo, es necesidad”, manifiesta Yolanda, una ama de casa de 53 años cuyo único hijo vive en Estados Unidos.

Aunque con tarifas elevadas, con sus móviles podrán llamar directamente a Miami (2,91 dólares el minuto) o a cualquier otro punto del exterior, y también recibir llamadas gratis desde otros países.

En la oficina donde Iluminada contrató el servicio de telefonía móvil, unas 70 personas esperaban impacientes para hacer la gestión, y similares filas se apreciaban en otras oficinas de La Habana, constataron periodistas de AFP.

“Aquí había criterios compartidos, yo era de las que no esperaba que esto fuera así, con tanta gente queriendo contratar el servicio, pero no acerté”, expresa Arelys González, empleada de la oficina de Obispo.

“Comenzaron a llegar muy temprano y decidimos abrir media hora antes de lo normal”, añade la joven, muy complacida por la gran afluencia de público.

Otros cubanos que adquirieron en el pasado los servicios de telefonía móvil a través de algún amigo extranjero -que lo inscribía ante la empresa telefónica como suyo-, tendrán la posibilidad de legalizar el servicio a partir del próximo 8 de junio.

El trámite le llevó a Iluminada 15 minutos. Ya tiene móvil, pero aprende a manejar el aparato -el más barato que encontró-, mientras espera impaciente que su hija la llame desde Miami. “Ahora todo será más fácil para mí y la conversación más íntima”, dice sonriente.

Mujeres protestan contra la discriminación económica en la Habana

Un grupo de mujeres cubanas marchó por las calles de La Habana, en protesta contra la discriminación económica del régimen comunista.

Con esta manifestación, la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales expresó su inconformidad con la desigualdad económica en Cuba.

La marcha ocurrió a lo largo de la vía Carlos Tercero en la capital cubana, como parte de la campaña “Con la misma moneda”, que pide el derecho del pueblo a pagar con peso cubano en cualquier dependencia comercial del país.

Belinda Salas Tápanes, presidenta de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales, dijo este lunes a Radio Martí que las llamadas reformas de Raúl Castro no representan una apertura económica ni mucho menos.

Salas Tápanes agregó que el pueblo está muy inconforme, pues el levantamiento de algunas prohibiciones no resuelve problema alguno, y recordó que los precios por una habitación en un hotel son prohibitivos.

Cuba trata de resolver la creciente desigualdad

Por Marc Frank

LA HABANA (Reuters) - Las reformas aprobadas por el nuevo presidente cubano, Raúl Castro, para permitir la venta de ordenadores, reproductores de DVD y teléfonos móviles, además de permitir que los cubanos se alojen en hoteles, son un reconocimiento de la creciente desigualdad en el país comunista.

Los bienes y servicios están disponibles sólo para los cubanos que tienen la moneda con la que pagarlos, que son lospesos convertibles, o CUC, que valen a 24 veces más que el peso cubano con el que se pagan la mayoría de lossalarios.

La mayoría de los artículos y servicios estaban antes disponibles en el mercado negro para aquellos dispuestos aviolar la ley para comprarlos y arriesgarse a que los productos fueran confiscados.

Permitir legalmente su venta facilita la vida a los cubanos con acceso a los CUC, que están fijos en 1,08 dólares, perotambién resalta las desigualdades en un país donde el salario medio es de unos 17 dólares al mes.

Mientras que profesionales como doctores y docentes tienen salarios estatales muy bajos, aquellos cubanos quereciben dinero de familiares en el exterior, propinas de turistas, dirigen pequeños negocios, viajan en misionesgubernamentales al exterior, reciben bonificaciones en CUC, o venden bienes en el mercado negro, tienen un poderadquisitivo mucho mayor.

Sin embargo, eso podría cambiar pronto, con un nuevo código laboral que por primera vez no pone un límite al salarioestatal de un individuo, en tanto esté vinculado con la productividad.

Los cubanos no se sorprendieron por las medidas tomadas por Raúl Castro a pocas semanas de suceder comopresidente a su convaleciente hermano Fidel Castro, pero algunos se sintieron frustrados.

“Me niego a comprar un ciclomotor eléctrico de 98 CUC. Este precio es como comprar una limusina en cualquier otropaís; es más de cuatro veces mi salario mensual”, dijo un médico tras visitar una tienda de electrodomésticos donde losnuevos artículos de consumo estaban a la venta.

Cuba se enorgullece de ser la sociedad más igualitaria de América Latina, pero la desigualdad no es nueva en la isla.Alrededor del 15 por ciento de la población tiene el 85 por ciento de los pesos que hay en el banco.

Cuando la caída de la Unión Soviética hundió a Cuba en su peor crisis a principios de la década de 1990, el entoncespresidente Fidel Castro anunció amargamente que el dólar estadounidense se convertiría en moneda de curso legaljunto al peso cubano.

Se abrieron las casas de cambio estatales, se permitieron negocios familiares y el país se abrió al turismo einversiones del exterior, mientras Castro intentaba evitar un completo colapso de la economía.

El presidente dijo en esa oportunidad que no tenía opción si quería que el socialismo cubano sobreviviera, pese a la desigualdad y a los problemas sociales que provocarían las medidas.

Para que vean como y donde estaba ubicada Cuba antes de la Dictadura Castrista

Desde los primeros días del triunfo revolucionario de 1959, en Cuba, tras la huida del dictador Fulgencio Batista, se inició un progresivo control gubernamental de los medios informativos, hecho que estuvo acompañado de una campaña propagandística sin precedente en la historia de la isla.

Alentada no sólo por los medios oficiales de prensa internos sino también por Radio Habana Cuba, emisora estatal que transmite para el extranjero en decenas de idiomas, y la agencia oficial Prensa Latina, la campaña hizo un énfasis especial en la miseria que supuestamente vivía la isla, y el control económico que ejercía sobre ella Estados Unidos.

Ante los ojos de quienes no tenían a mano cifras concretas, Cuba era prácticamente un burdel manejado por Washington.

Por supuesto, Cuba no era un país desarrollado, ni las riquezas se distribuían necesariamente de manera equitativa -tampoco se han distribuido así durante el período marxista-leninista-, pero en 1958 sólo el 14% del capital total invertido en la isla era norteamericano. El 62% de los bienes de la industria azucarera, el principal renglón de la economía nacional, era propiedad de cubanos.

En 1953, Cuba poseía el número 22 en el mundo en médicos por habitantes, con 128.6 por cada 100 mil. Su tasa de mortalidad era de 5.8 -tercer lugar en el mundo-, mientras que la de Estados Unidos era de 9.5 y la de Canadá de 7.6. A fines de los 50, la isla tenía la tasa de mortalidad infantil más baja de América Latina con 3.76, seguida por Argentina con 6.11, Venezuela 6.56 y Uruguay 7.30, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Cuba ocupaba el lugar número 33 entre 112 naciones del mundo en cuanto a nivel de lectura diaria, con 101 ejemplares de periódicos por cada mil habitantes, lo cual también contradice el argumento de que el país estaba formado por un gran número de analfabetos.

Tan sólo en materia de artículos suntuarios, Cuba poseía en 1959 un radio por cada cinco habitantes, un televisor por cada 28, un teléfono por cada 38 y un automóvil por cada 40 habitantes, según el Anuario Estadístico de Naciones Unidas.

De hecho, inclusive los más importantes escritores y artistas cubanos, reconocidos internacionalmente, habían hecho ya lo más importante de su obra antes de la llegada de Castro al poder. Entre éstos, sin importar su posición política, estaban José Lezama Lima, probablemente el hombre de letras más relevante de Cuba en este siglo; el poeta y dramaturgo Virgilio Piñera, que revolucionó el teatro cubano con el estreno de Electra Garrigó en 1948, dos años antes de que el franco-rumano Eugenio Ionesco, padre del teatro del absurdo, estrenara en París La Soprano Calva; los pintores Amelia Peláez, René Portocarrero, Wilfredo Lam y otros tantos; el novelista Alejo Carpentier, autor de El Siglo de las Luces; el poeta Nicolás Guillén; la bailarina Alicia Alonso; y, por supuesto, un número extraordinario de compositores e intérpretes de la música popular como Ernesto Lecuona, Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla, el Trío Matamoros, Sindo Garay, Eliseo Grenet, Hubert de Blank, Benny Moré, Dámaso Pérez Prado y muchos más.

He aquí algunos datos relacionados con la salud pública, el sector laboral y la educación:

Salud Pública:

En 1958, Cuba tenía una población de 6, 630.921 habitantes. En esa época, había en la isla 35 mil camas de hospitales, un promedio de una cama por cada 190 habitantes, cifra que excedía la meta de los países desarrollados de esa época de 200 personas por cama de hospital. En 1960, Estados Unidos tenía una cama de hospital por cada 109 habitantes.

También ese año, la nación tenía un promedio de un médico por cada 980 habitantes, superada en América Latina sólo por Argentina con uno por cada 760 y Uruguay con uno por cada 860. Tenía un destista por cada 2.978.

Estos datos se encuentran en el Anuario Estadístico de la ONU de su época.

Relaciones Laborales:

En 1958, un trabajador industrial cubano ganaba un salario promedio de 6 dólares diarios por jornada de ocho horas, mientras que un trabajador agrícola, en el mismo período, ganaba 3 dólares.

Cuba ocupaba el lugar número 8 en el mundo en el pago de salarios a trabajadores industriales, superada sólo por los siguientes países:

1.- Estados Unidos ($16.80)

2.- Canadá ($11.73)

3.- Suecia ($8.10)

4.- Suiza ($8.00)

5.- Nueva Zelanda ($6.72)

6.- Dinamarca ($6.46)

7.- Noruega ($6.10)

En el renglón de los salarios a trabajadores agrícolas, Cuba ocupaba el lugar número 7 en el mundo, superada sólo por los siguientes países:

1.- Canadá ($7.1 8)

2.- Nueva Zelanda ($6.72)

3.- Australia ($6.61)

4.- Estados Unidos ($6.80)

5.- Suecia ($5.47)

6.- Noruega ($4.3 8)

Estos datos fueron divulgados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza, en 1960.

En 1958, Cuba contaba con una fuerza laboral de 2,204.000 trabajadores. La tasa de desempleo de esa fecha era del 7.07%, la más baja de América Latina, según datos del Ministerio del Trabajo de Cuba.

Educación:

Ese mismo año, Cuba tenía tres universidades financiadas por el gobierno y otras tres de carácter privado. La matrícula de las universidades bajo el control del gobierno era de 20 mil estudiantes.

Había 900 escuelas privadas oficialmente reconocidas, incluyendo las tres universidades privadas, con una matrícula total que superaba los 100 mil estudiantes.

El sistema de educación pública contaba con 25 mil maestros, y el de la educación privada con 3.500.

A mediados de la década del 50, había 1.206 escuelas rurales en Cuba, así como un sistema de bibliotecas móviles con un total de 179.738 volúmenes.

También en 1958, Cuba tenía 114 instituciones de educación superior, por debajo del nivel universitario -institutos, escuelas politécnicas y escuelas profesionales- financiadas por el gobierno. Sólo en 1957, estas instituciones capacitaron a 38.428 estudiantes.

Había en la isla en 1958, una tasa de analfabetismo del 18 por ciento.

Estos datos se hallan en los archivos del Ministerio de Educación de Cuba.

Era el país de América Latina con el mayor presupuesto dedicado a la educación, en 1958, con el 23% del total, seguido por Costa Rica, 20%, y Guatemala y Chile con 16%, según América en Cifras, de la Unión Panamericana.

Entre finales de la década de los 40 y 1958, el valor de la moneda nacional cubana, el peso, era equivalente al dólar.

En la mayoría de los renglones en que Cuba no ocupaba el primer lugar en América Latina, en cuanto a calidad de vida, era superada únicamente por Argentina y Uruguay, según el Anuario Estadístico de Naciones Unidas.